ADOLF LOOS: El Hater del Ornamento

Escrito por Vladimir Alvarez


“El ornamento es delito”

Maestro de la arquitectura (diciembre 10, 1870 hasta agosto 23, 1933), ente revolucionario de finales del siglo XIX y principios del XX, no se puede entender el movimiento moderno sin las aportaciones que hace Loos a la arquitectura, la búsqueda de las formas puras, y la contraposición a los resultados del historicismo (revival). Él escribe en su manifiesto más importante lo siguiente:

“La evolución de la cultura es proporcional a la desaparición del ornamento en los objetos utilitarios”

Haciendo una clara oposición a todo aquello producido en el siglo 19 para la burguesía y las artes decorativas que significaba un desperdicio de material y de visión hacia el futuro.


Loos crece durante La secesión de Viena, este fue una rama de los movimientos artísticos que estaban ocurriendo en esa época como el Art Nouveau francés y el Modernismo catalan por mencionar algunos; todos estos movimientos buscaban romper con los cánones clásicos del historicismo, pero a pesar de ello no dejaban de lado el ornamento. Él se contrapone a ellos buscando una arquitectura más sobria, blanca y honesta, tal y como escribe en su manifiesto:

“Dentro de poco las calles de las ciudades brillarán como muros blancos. Cómo Sión, la ciudad blanca, capital del cielo. Entonces lo habremos conseguido”.

Eso sirvió de inspiración para las ponencias del CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) un ejemplo de ello: la ciudad radiante de Le Corbusier una idea de metrópolis moderna en todo su esplendor, una urbe de grandes edificios, amplias carreteras y extensos jardines al exterior. De estos congresos nacen Brasilia y varios conjuntos habitacionales a lo largo del mundo. La ciudad blanca que predicó Adolf Loos nacería 50 años después de la mano de arquitectos como Le Corbusier, Walter Gropius, Lucio Costa, Oscar Niemayer y Mario Pani etc.


Las contribuciones del maestro además de teóricas fueron en especie, podemos resaltar una serie de viviendas de particular estilo, creadas a partir del concepto del Raumplan con el cual el arquitecto da una jerarquía diferente a cada espacio dentro de las piezas habitables, posible gracias a la utilización del hormigón armado, haciendo un análisis de los objetos arquitectónicos que produjo, observamos que los servicios están a una sola altura, se comunican a través de pasillos sin una jerarquización importante, los espacios de acuerdo a su función se ampliaban o se reducían, la sala y comedor tenían un techo alto además de contar con el espacio justo para las actividades que se desarrollan ahí, en el caso de áreas de lectura o bibliotecas, Loos producía espacios más íntimos, techos a poca altura; destaca el uso de la madera para hacer más acogedora la vivienda mientras que el exterior era de un blanco puro que denotaba la búsqueda de la intimidad.


La arquitectura de Loos refleja el inicio de una época, las enseñanzas que aprendió en el Real and Imperial State Technical College en Rechenberg, ello se convertiría en la principal bandera del movimiento moderno, donde se privilegia los ángulos rectos, la naturalidad de los materiales, y la forma expresada de la manera más pragmática posible; es decir que todo el espacio dentro de la composición debe justificarse para una función, de lo contrario solo podrá ser considerado ornamento. esta premisa podemos verla reflejada en su obra Looshaus, un edificio multiusos situado en el centro de la ciudad de Viena, donde el arquitecto integra los conocimientos que adquiere durante su estadía en Chicago donde trabajó de la mano de Carl Mayreder; además de lo visto durante la Exposición Universal de 1893 llevada a cabo en esa misma ciudad.


¡GRACIAS POR LEER!




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