EL CONCRETO YA NO ES GRIS

Escrito por Gabriela Pérez

El concreto ha sido por un largo tiempo un material indispensable en el área de la construcción. Es del agrado de muchos constructores por su resistencia y estética ya que hay clientes que prefieren el acabado aparente de este material en tono grisáceo.


En el 2017 se habló que China produce la mayor parte del cemento, éste dato se relaciona con las emisiones de dióxido de carbono que produce el país en la fabricación del material. En la actualidad, el país parece haberse estabilizado, pero ya se pronostica que en el futuro no solo sean los chinos liderando la lista sino Asia entero y partes de África, haciendo ver que del total de edificaciones que hay en este momento se duplicarán en los próximos 40 años.


La industria de la construcción probablemente lidere la lista negra de los grandes contaminadores en el mundo.


La elaboración del concreto de por si ya deja huella ambiental enorme, pero ¿y la contaminación al extraer la materia prima?


Al extraer la piedra de cantera surge la contaminación del aire por el polvo, además del gasto de energía al hornear la piedra. Para realizar este material aglutinante que es el concreto también se necesita de agua, una huella más al ambiente. En el 2018 por primera vez se realizó una investigación en el cual se cuantificaba el impacto ambiental del concreto en los recursos hídricos dando como resultado que del total de las extracciones de agua de fuentes naturales que son para el sector industrial, el 9% son para la realización del concreto, dando el número que, de todas las extracciones de agua a nivel mundial, 1.7% son para el concreto.


Si la industria ganadera es parte de la lista negra y existen los veganos, en la industria de la construcción, ¿Quiénes existen?

En la columna pasada hablábamos del cambio de contexto y cómo las olimpiadas optaron por ser sustentables este año. Además, que ya existe una gran presión social para que, más industrias reduzcan sus emisiones de carbono.


La construcción va por el mismo camino en la búsqueda del cambio para no quedarse atrás. Ya existe la carne que no es carne, pero sabe a carne. El textil con botellas PET recicladas y de buena calidad. Por supuesto tendría que haber un material de construcción amigable con el medio ambiente y que no perdiera la calidad para lo que se necesita el concreto.

Por ejemplo, la marca Cemex es una cementera que ha sido de las más comprometidas con el planeta, es por ello por lo que ésta cementera maneja una alternativa a favor del medio ambiente como lo es Vertua. Esta línea de concretos como Vertua disminuye las emisiones de carbono sin afectar el rendimiento del concreto. Hay tres tipos diferentes, una reduce más su huella ambiental que otra.


Otro ejemplo es el descubrimiento de Henk Jonkers, el científico que presentó en 2015 el bioconcreto después de nueve años de investigación. El científico, inspirado en las bacterias, logró un material de construcción capaz de reconstruirse por sí solo al momento de existir una grieta.


Por último, muro de tierra o tapiales como también se llaman. No soy experta en el tema como mi compañera de sección, Karen Poulain, pero no está de más mencionarlos ya que grandes edificios se han construido con tapiales y hasta el momento ninguno ha tenido algún problema.


Arquitectos y arquitectas, no hay pretextos para hacernos de oídos sordos en cuanto a la contaminación de nuestro planeta. Es momento de darle oportunidad a esos materiales que no están de moda pero que en el uso dentro de la construcción ayudará a que la huella ambiental del edifico se reduzca, al fin y al cabo, construimos casas en nuestra casa.


¡GRACIAS POR LEER!


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