El Propósito del Valor en la Arquitectura Actual

Escrito por Manuel Tiznado


Dentro del mundo del emprendedurismo, existe un tema que suele conflictuar en gran medida a todo aquél que está por iniciar un negocio:

¿Cuál es mi propuesta de valor?

La respuesta a dicha pregunta determinará totalmente el rumbo que se tomará en dicho proyecto. Es por ello que es tan importante: Esto nos recuerda constantemente cuál es nuestra finalidad, así como la forma en que vamos a llegar a obtenerlo para así poder trabajar en un concepto posterior llamado engagement.


Sin embargo, la propuesta de valor ha sido un concepto que con el tiempo ha dejado claro en diversas ramas laborales que es el método tradicional por excelencia y es por ello que la gran mayoría de las más importantes marcas se decantan por ella; pero, poco a poco se ha ido introduciendo un nuevo concepto que ha venido a revolucionar la forma de plantearse un negocio: el propósito de valor.


¿Cuál es la principal diferencia con respecto a la propuesta de valor?


El propósito de valor es la opción que busca apostar por las experiencias, emociones y sentimientos de cada uno de sus usuarios/clientes. Es la opción que pone como prioridad algo externo al beneficio propio del negocio, va más allá de un valor económico ya que se basa principalmente en el “¿por qué existir?” y no en el “¿qué me hace distinto al resto?” correspondiente a la propuesta de valor.


Suena algo confuso, pero una gran manera de ejemplificar esto es lo sucede actualmente con PUMA, quienes entendieron que ellos no podrían competir contra las otras dos grandes marcas deportivas del mercado, por lo que comenzaron a trabajar en un diferenciador que era más grande que todo el mercado deportivo en conjunto: contribuir al medio ambiente a través de diseños creativos y sustentables.


El propósito de valor va más allá de un bien o un servicio del cuál se podría esperar obtener algo positivo. El propósito de valor busca obtener algo por lo cual te puedas convertir en memorable.


Pero a todo esto:


¿Cómo se aplica esto dentro de la arquitectura?


El gran secreto detrás de este concepto es que se trata de la mejor manera para competir con las grandes firmas arquitectónicas alrededor del mundo, ya que muchas han desatendido el poder transmitir algo que trascienda con el tiempo y que cualquiera, inclusive fuera del mundo de la construcción, pueda apreciar en su totalidad sin la necesidad de entrar a la parte técnica de la obra.


La arquitectura se encuentra en un momento de transición, donde las propuestas deben comenzar a ser más arriesgadas. Es por ello que hemos comenzado a ver que cada vez son más los arquitectos que buscan aportar algo que va más allá de solamente construir y ese “algo” es precisamente ese factor que los convertirá en memorables. La oleada actual de arquitectos se está enfrentando a grandes figuras del pasado a través de propuestas cada vez más cercanas a descifrar el trasfondo detrás del arte, donde no solamente basta con crear algo estético, sino algo que también genere una sensación o emoción colectiva, la cual no fue producto de la casualidad.


La arquitectura cada vez se acerca más a los riesgos memorables, donde la construcción queda opacada por un propósito que genere una reacción. Cada vez se vuelve acercar más al trasfondo del arte: los sentimientos.


El artista estadounidense James Turrell es uno de los mejores exponentes de precisamente el concepto del propósito de valor donde, sin ser arquitecto, ha logrado crear obras que expresan demasiado y sin la necesidad de una gran construcción, ya que ha logrado desarrollar a lo largo de su carrera un concepto basado en el estado psicológico que generan la combinación de luces de colores y el espacio en las personas conocido como “Light and Space”.



“Mi trabajo es sobre el espacio y la luz que habita en él. Se trata de cómo se puede hacer frente a ese espacio y materializarlo. Se trata de tu visión, como el pensamiento sin palabras que proviene de mirar hacia el fuego”. – James Turrell

Observa los siguientes lugares:

Roden Crater (Arizona, E.E.U.U) / Encounter Culiacán (Sinaloa, México)


¿Qué es lo que te generan estos espacios? ¿Tranquilidad, misterio u otro sentimiento?


La realidad es que la respuesta que tengas, no es producto de la casualidad de la obra, sino del extenso desarrollo conceptual de Turrell donde no solamente proyectó y construyó estos espacios, sino más bien encontró un propósito a cada una de sus obras y que no es necesario acudir a términos técnicos para comprenderlos. Simplemente se sienten.


El propósito de valor es un método totalmente disruptivo. Es complejo de explicar con palabras ya que es algo que se basa en sentimientos y emociones. Aquí no aplican conceptos técnicos y te cuestionará constantemente el porqué de tu existencia, pero precisamente por ello, cada uno de tus clientes entenderá que quieres dejar una huella que trascenderá con el tiempo y ellos son el medio para hacer eso posible.


¿Cómo puedes comenzar a trabajar en tu propósito de valor? La respuesta te sorprenderá, ya que es realmente sencilla y nadie te la puede dar más que tu mismo:


¿Qué te hace sentir el mundo de la construcción y cómo lo puedes describir a otra persona? Tu respuesta es el primer paso que debes tener claro.



¡GRACIAS POR LEER!

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