Un paraíso de investigación en Tulum: CENTRO DE ARTE en Uh May

Escrito por Facundo Fuentes


Proyecto: Centro de Arte de Uh May.

Arquitecto: Roth Architecture

Fotografía: Azulik.

Ubicación: Francisco Uh May, Quintana Roo, México.


Este paradisíaco centro de arte innovador pensado por Eduardo Neira un filántropo y coleccionista, Fundador del Grupo AZULIK, de la firma arquitectónica Roth Architecture y de la Fundación Enchanting Transformation está ubicado en Uh May México, más específicamente en el corazón de la selva e inspirado en el abundante entorno natural y rico patrimonio de la cultura maya.


Este sitio interdisciplinario está dedicado por completo a la investigación, transformación y creación de las artes en cualquiera de sus formas. Está compuesto por un espacio de arte innovador, un laboratorio de moda y diseño, un estudio de grabación vanguardista, una escuela de lenguaje universal dedicado al arte y la artesanía, y residencia para artistas residentes, internacionales y estudiantes de todo el mundo con la intención de reunir además a la población local maya.


La intención de ROTH para esta obra, como en IK LAB es demostrar un completo compromiso por el medioambiente evitando el mayor uso de máquinas y reducir al máximo el impacto ambiental respetando al ecosistema y adaptándose a él. Sus espacios son una combinación refrescante e imaginativa de materiales provenientes de la zona, fusionando un cemento pulido ondulado de piso a techo que se entrelaza con pisos de madera y bejuco, una planta del caribe nativa de la región.


Este centro holístico parece crecer naturalmente desde el suelo, desplegando su base de acuerdo con las proporciones de la secuencia Fibonacci con una cúpula antropomorfa principal de hormigón y bejuco de 16 metros de altura coronada con círculos superpuestos en un patrón similar al de la flor de la vida y las distintas habitaciones que también aparentan emerger desde el suelo en mayor cantidad y mostrándose al exterior de hormigón, estas se conectan por medio de puentes flotantes y caminos serpenteantes guiados por los espacios entre los árboles uniendo de esta manera la tierra, el aire y el agua.


Además, esta obra se encarga de fusionar la medicina y la cocina practicando medicina oriental y prácticas curativas mayas milenarias en una cocina de investigación además de un restaurante que preserva, explora y honrar las virtudes curativas de la sabiduría culinaria maya ancestral.