La Arquitectura en Tiempos de Instagram

Escrito por Abraham Cota Paredes

Entender la Arquitectura como la producción de un ideario mental traducido en muros y techos ha convertido que imaginemos al arquitecto como un técnico constructor, pero menos como un creador de contenido. El mundo del internet nos ha permitido experimentar la Arquitectura de una manera más directa, consumimos imágenes y videos de arquitectura como parte de nuestra rutina diaria sin necesidad de estar en los edificios.


Este mundo digital lo entendemos como el mundo de las ideas de Platón. Donde lo importante no es la idea en sí misma sino como la transmites. En un mundo cada vez más globalizado donde la competencia es voraz, encontrar y desarrollar un diferenciador que nos distinga de los millones de seres humanos contra los que competimos será fundamental para no quedar como un “aficionado profesional” sino como un agente de cambio.


El uso de las redes sociales nos acerca cada vez más a la “imagen” o videos de Arquitectura, hagamos el ejercicio de entender estas imágenes o vídeos como contenido, al igual que contenido es una película, una serie, una canción, un cuento, una fotografía. Este acercamiento diario que tenemos las personas en plataformas como Instagram o Pinterest – a los contenidos de Arquitectura permiten que el público o audiencias que los consumen crezcan día con día.


En el pasado para que un cliente potencial conociera a un Arquitecto era necesario que fuera un conocedor del tema. Que estuviera suscrito a revistas de decoración y diseño, que comprara libros de Arquitectura. Pero hoy, gracias a las redes sociales, una pareja que vive en Sao Paulo que sigue cuentas de Instagram que comparten “contenido” diariamente, puede conocer la obra de un Arquitecto en México y comenzar a seguirlo en redes sociales hasta entusiasmarse tanto por su trabajo que cuando decidan construir su casa le envíen un correo buscando conocer el costo de uno de sus diseños, y con un poco de suerte y una buena atención, esa pareja Brasileña termine contratando un Arquitecto extranjero para el diseño de su casa.


Esto nos hace pensar que muchas veces ni siquiera la obra terminada en físico es lo más importante sino cómo transmites la idea de la obra, como se proyecta ante los ojos de los demás. Esta parte es crítica, el lector agudo rápidamente comprenderá el peligro de este potencial del “contenido”. Un Arquitecto hábil para comunicar, pero no tan diestro en la obra en sí misma puede conseguir más clientes que otro Arquitecto más hábil con la pluma y la regla, pero menos hábil con el entendimiento de esa máxima del marketing que dice: tan importante es el producto como la idea que comunica.


Y ejemplos como estos hay muchos, además que no es algo nuevo. Muchas profesionales a lo largo de la historia se han aprovechado de los medios de comunicación de su tiempo para transmitir sus ideas y conseguir así más trabajo. Lo que sí es nuevo, es la democratización del acceso a los medios de comunicación masivos para compartir nuestras ideas.


Cuando escuchaba por primera vez la historia de Van Gogh pensaba que no hay pena más grande para el que hace arte que ver como su obra es desvalorizada. Entiendo la frustración de muchos creadores de ver como obras que consideran de menor calidad que la suya tienen mucho mayor alcance, y lamentablemente en tiempos en los que cada persona puede volverse un medio de comunicación masiva, el caer en el “efecto van Gogh” será culpa únicamente del generador de contenido, porque no supo transmitir el valor de su trabajo.


Más allá del arte y el alcance, nuestra profesión es el medio que utilizamos los seres humanos para sobrevivir, para conseguir dinero para solventar nuestra vida diaria, para mantener una familia o un negocio. Necesitamos clientes, y la oferta de profesionistas es cada vez mayor. El tema de utilizar los medios de comunicación masiva como son las redes sociales no es único del profesionista relacionado con el “arte”. Cada vez más son los médicos que utilizan las redes sociales para compartir videos de sus cirugías y el día a día en sus consultorios, en donde hacen sentir más cercano sus servicios y las ventajas de trabajar con un profesional que se adapta a las nuevas tecnologías de la información y las usa para potenciar su práctica y acercarse a las personas que en un momento puedan necesitarlo, porque estudiar una carrera como medicina hace mucho tiempo dejó de ser garantía de una vida acomodada.

Profesionales como el Arquitecto Fran Silvestre han sido ejemplo como una obra honesta combinada con un eficiente uso de los medios de comunicación como son las redes sociales, pueden exponenciar el alcance de contenidos de gran valor por sí mismos, - inclusive, en su máster de Arquitectura de Valencia hace énfasis a los alumnos en la importancia del tema y los motiva a desarrollarlo-. Del mismo modo hemos visto ejemplos de otras prácticas en las que quizá el producto no nos parezca tan bueno, pero aun así sus manejos de las redes les han generado un crecimiento muy importante. Pero ambos ejemplos trabajan con una máxima de nuestra oficina: Nadie quiere lo que no conoce.


El creador de contenido “crea” un mercado de clientes potenciales que comulgan con su filosofía. En nuestras charlas cuando hablamos del “lenguaje arquitectónico” mencionamos que, aunque somos más de 7 mil millones de personas en el planeta, cada uno de nosotros tenemos un grado de particularidad que nos hace únicos. Si buscamos la honestidad en nuestro lenguaje debe hablar de lo que somos, de dónde venimos, las experiencias que nos forjaron y al mismo tiempo debe tener un componente universal, algo que nos permita ser comprendidos más allá de nuestras fronteras, porque solo así nuestro idioma puede tener un verdadero alcance.


En el momento en que el profesionista hace consciente cuáles son sus valores personales y los combina con características que sean entendidas por la mayoría, su contenido se verá enriquecido y el espectador valorará la honestidad de su obra, consumiendo aquello que produce. De ahí podrán venir un sinfín de posibilidades, clientes, pacientes, encargos, colaboraciones, invitaciones a compartir aquellos contenidos que ha difundido.


Como todas las evoluciones son producidas por necesidades, el crecimiento de la publicación y el surgimiento de nuevas tecnologías demandan por un cambio en las profesiones. El alcance de la Arquitectura en la vida cotidiana está creciendo, y depende de nosotros aprovecharnos de los medios de comunicación para hacer que nuestro mensaje llegue a más personas. Esto beneficia no solo al individuo si no a la sociedad en su conjunto, porque nos acerca más a algo que antes nos parecía muy distante, nos ayuda a comprenderlo y hacerlo nuestro. He ahí que la cercanía es un reflejo de que valoramos aquello que comprendemos.


Y como una posdata a los creadores de contenido:

“No dejes que el ruido de las opiniones de los demás callen tu propia voz interior” -Steve Jobs.

Abraham Cota Paredes


¡GRACIAS POR LEER!

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