La Ciudad que Transformó a sus Habitantes

Escrito por Giovanni Llamas


No es ningún secreto que India es el mejor ejemplo del concepto caos organizado. Los coches transitan en sentido contrario si el conductor así lo necesita, a su vez que pueden ir caminando un grupo de personas en todas direcciones al mismo tiempo esquivando motocicletas y mientras una vaca ha decidido que la mitad de la calle es el mejor lugar para descansar. Recorrer sus calles en donde el tráfico no tiene una lógica, donde no existe un espacio determinado para cada usuario es una experiencia única y difícil que, sumado a las difíciles ciudades sin planear, en respuesta a un acelerado crecimiento poblacional, hace pensar a cualquier extranjero que: ¡Todo India es un caos!


Pero en 1947 al separarse Pakistán de India sucedería un extraño evento que pondría en duda todo lo que representa una ciudad en India. En la provincia de Punjab la cual fue dividida entre estos 2 países su ciudad capital se había quedado en el lado de Pakistán, dejando el lado de India sin una capital que, tras descartar la idea de usar cualquier otra ciudad de la provincia, tendría la oportunidad para diseñar una ciudad planeada desde cero. El norteamericano Albert Mayer sería el elegido para comenzar a trazar y diseñar los planes para la nueva capital, al no contar con ningún ciudadano con la capacidad técnica para realizar esta importante tarea.


El diseño no seguiría siendo de Mayer pues en 1950 y tras fallecer su socio en un accidente, Le Corbusier transformaría el diseño al ser designado por el Gobierno como el encargado para completar el proyecto junto a su primo Pierre Jeanneret. Esta ciudad serviría de inspiración para Oscar Niemeyer al diseñar la ciudad de Brasilia, al igual que sería el principal referente en muchas escuelas de urbanismo de: como no debería ser una ciudad.


Es aquí donde inicia el Micro relato urbano, donde lo correcto sería seguir con el discurso que afirma el pésimo resultado de Le Corbusier y Pierre Jeanneret descrito en innumerables ensayos y textos sobre urbanismo para que todas las personas que lean este texto sigan repitiendo el mantra dogmático compartido por la academia de: Chandigarh y sobre todo Le Corbusier son un ejemplo de que la modernidad fallo, por lo que deben de ser olvidados para dar paso a una ciudad más humana.


Al caminar por las calles de Chandigarh es difícil dejar pasar el orden que existe en todo momento, Los coches no transitan en todas direcciones, las personas tienen banquetas y no solo eso, son banquetas arboladas, con ciclovías que cruzan por parques que hacen posible caminar en temperaturas que rondan los 45ºC. En momentos parecería que la ciudad no pertenece a India, hasta que se entra a algún restaurante para probar uno de los deliciosos platillos de la región que delatan su cultura y tradición.


Esta gran diferencia es lo que lleva a muchas personas a la equivocada conclusión de que: Esta ciudad se olvido de todo lo que significa India. Donde no hay identidad, olvidándose por completo de las personas, alienándolas de la realidad en la que vive el país. Pero ¿Es esto tan malo como se plantea? Pues basta hablar con los diferentes habitantes de la ciudad para entender la grandeza de Chandigarh, que al preguntarles en la calle y de manera aleatoria: ¿les gusta la ciudad donde viven? La mayoría Responderán primero con una sonrisa, voltearán a ver a su alrededor y dirán que: Sí.


Ahora, No hace falta tampoco ir preguntando. La mayoría de los habitantes se pueden encontrar haciendo ejercicio en las mañanas, caminando sobre sus calles o en alguno de los múltiples parques que hay, repitiendo las actividades públicas por la noche para también disfrutar el espectáculo de fuentes y luces en verano, también en los cruces de calle es muy común que los conductores se detengan para dar el paso a las personas. Lo que muestra no solo cortesía y respeto al peatón, pero también el cambio de ritmo de vida, que le permite a sus habitantes poder alejarse del caos organizado que se vive casi en todo el país, y refleja en ellos la alegría de vivir en una ciudad diseñada para funcionar lejos del caos, dándoles la oportunidad de vivir de una manera distinta y sobre todo con una mejor calidad de vida.


Bajo esta idea entonces llega la duda, ¿Es realmente tan malo el diseño de Chandigarh? Pues en ella se observa que: la misma gente que vive bajo el caos organizado característico en casi todo el país, vive sobre algo organizado sin perder su esencia, evolucionando en algo nuevo, potenciando lo que son como personas y reflejando una forma distinta de vivir con mejor calidad en comparación con la mayoría de los ciudadanos de India. Donde se demuestra que una estructura organizada y diseñada, no necesariamente responde al ego de una persona y que bajo esta rigidez puede ser la plataforma capas de transformar a sus habitantes sin dejar de ser humana.


La Ciudad que transformo a sus habitantes es el ejemplo de cómo se le tiene mucho miedo al cambio y a lo que es diferente, de como falta mucho que proponer y diseñar. Pero la incapacidad de soñar un mejor futuro con resultados distintos, obligan a las personas a aferrarse de un pasado que ya no aguanta más, que pide cambios a gritos y donde el urbanismo junto con el urbanista juega un papel importante, pues si se deja de lado el miedo a equivocarse, existe la posibilidad de transformar y diseñar las ciudades de una manera distinta.


¡GRACIAS POR LEER!


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