LA NARANJA MECÁNICA y Su Estética Arquitectónica

Escrito por Manuel Tizando


La arquitectura es un arte que cuando se junta a otras expresiones artísticas, explota y potencializa la estética de sobremanera.


Cuando el renombrado director de cine estadounidense, Stanley Kubrick, se encontraba realizando la promoción de su película “The Shining” (“El Resplandor” para América Latina) en 1980, realizó una crítica constante al cine de la época. Cuestionó el hecho de tener que recrear contextos, escenarios, temporalidades y vestuarios para la filmación de una película. Constantemente, se le criticó dicha postura, pero siempre concluía diciendo:


“Pero, las cosas reales están ahí”.

Y dicha respuesta se respaldaba en su emblemática película de 1971, “La Naranja Mecánica” (“A Clockwork Orange”).


Dicha película fue tan controversial, que la llevó a convertirse en un filme de culto entre los amantes del cine, ya que la dirección y visión de Kubrick, la extendió hacia los límites morales permitidos por la sociedad de inicios de los setenta quienes, en su momento, no supieron cómo reaccionar ante el balance entre la cruda historia de violencia de su guion y la belleza estética de las imágenes.


Esta película es difícil de digerir y es por ello por lo que fue censurada durante décadas de diversos países como Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Singapur y Sudáfrica, lo que, lejos de alejar el interés del público, este aumentaría de sobremanera por largos años; pero esto finalmente iría cambiando gradualmente conforme la sociedad comenzó a comprender la línea que divide la realidad de la ficción.


La historia, de forma resumida, es la siguiente:

(aunque se trate de una película con más de 45 años de existencia, si te molestan los posibles SPOILERS que surjan de su trama, evita el siguiente párrafo). El protagonista es Alex DeLarge, un joven "ultraviolento" en la Gran Bretaña futurista, quien es líder de un grupo de delincuentes llamados “Droogs”. Después de un tiempo saliéndose con la suya, es arrestado y condenado por asesinato y violación. Mientras está en prisión, Alex se entera de un programa experimental en el que los convictos son programados para detestar la violencia, donde, si pasa por el programa, su sentencia se reducirá y volverán a las calles antes de lo esperado.