La #NuevaNormalidad me tiene infoxificado

Escrito por Oscar Santoyo

Hoy llevo más de 140 días en aislamiento, y quizá sean muchos más para cuando estés leyendo estas líneas, y durante estos días mi cabeza se ha subido a una montaña rusa de emociones que ha pasado desde la felicidad de hacer home office, la interesante idea de aprender a preparar platillos nuevos con las recetas de mi mamá, recibir el nacimiento de mi primer sobrina y hasta la horrible ansiedad que ha puso a temblar todas las extremidades de mi cuerpo en una noche que no terminaba.


He visto en los noticieros calles vacías, pero también algunas otras repletas, llenas de gente que por necesidad tiene que salir a la calle con un común denominador llamado esperanza, de regresar a casa con algo para compartir con la familia. Si bien esto llegó para quedarse, se habla de una nueva normalidad, con la que tendremos que “acostumbrarnos” a vivir.


No se ustedes, pero yo he sentido que me ha dado COVID-19 al menos unas cinco veces durante toda la cuarentena y que ese es el resultado del gran bombardeo de información, que termina por infoxificarnos, que si el cubrebocas sí va o no, que si el semáforo está en verde, rosa, naranja o morado, que si hay un desabasto hasta de vacunas en el sector salud, o que si aún no hemos llegado al pico de contagios en nuestro país.


Esto me hace sentirme cansado y fastidiado, pero también toda la situación nos invita a replantear ciertas terapias de las que sí somos responsables en esta nueva normalidad, desde ingredientes personales, hasta profesionales en nuestras carreras.


¿Qué es la infoxificación?


Se le llama así a la sobrecarga de información sobre un conjunto de mensajes que se generan en nuestro entorno, en este caso que leemos y releemos en las redes sociales que están infestadas de grandes cantidades de mensajes.


Por eso, a manera de terapia contra esa sobrecarga de info, quiero compartirte algunos consejos, para que desde tu persona y organizaciones empresariales puedas tomar en consideración para que la comunicación fluya.


  1. Respira. Ser líder de alguna organización y tener incertidumbre es muy complicado, pero en ti está la responsabilidad de guardar la calma y darle dirección a las ideas y al plan de negocios que implementarías en tu negocio.

  2. Es importante reinventarse. Esto no quiere decir que debas cambiar por completo o dejar morir tu idea de negocio, sino transformarla y adaptarla. Mucho del éxito de las empresas que siguen emprendiendo es el que han entendido e innovado en sus procesos de experiencia al usuario final y eso los mantiene en la mira de sus consumidores.

  3. Crea mensajes y propuestas de valor para tus audiencias. Ser empático es básico, todos la estamos pasando mal, así que tus discursos previos sobre la venta de tu producto o servicio, deben adaptarse a ser claros y sensibles.

  4. Genera certidumbre. Habla sólo de lo que tienes conocimiento y de las acciones que sabes que han sucedido, no hables sobre algo de lo que no tienes control.

  5. Apóyate en tu equipo de trabajo y mantenlo seguro. A veces cometemos el error de pensar sólo en los consumidores finales de los productos, y pocas veces atendemos a las necesidades de los colaboradores de nuestra organización, por ello interésate en su entorno familiar y social, y busca darles la protección y medidas de seguridad necesarias para desempeñar su rol.


¿Cómo regresar a la normalidad en mi organización?


Durante la ducha, hace un par de días me preguntaba sobre qué es la normalidad y qué es ser normal, y es que este adjetivo según la Real Academia de la Lengua Española, dice que es aquello que se encuentra en su estado natural, me imagino que es algo así como el azul del cielo, la coagulación en la sangre y el amor en las relaciones.


Pero seamos sinceros, tú y yo que estamos leyendo este artículo, en este momento decidimos ser disruptivos, y dejamos de lado la normalidad, nos sumamos a aquellos que sueñan y piensan como creadores de oportunidades y lo normal, se aleja de nuestros pensamientos.


Este momento que financieramente se ve nublado y con incertidumbre, debe ser ese impulso de certidumbre y planeación estratégica en nuestra organización. Y hablando de certidumbre, hace un momento navegando por LinkedIn, me encontré con el caso de Liverpool, donde leía que la firma recibió una demanda colectiva por incumplimiento, retrasos y errores en sus entregas de compras en línea.


Si bien, entendemos que las empresas dedicadas a la logística de entregas en estos momentos están saturadas, la empresa debe ser consciente y cambiar sus políticas de entrega, dar certeza al usuario, no vender un stock que no tienes, y básicamente no prometer algo que sabes que puedes o no cumplir.


Por mi parte iniciada la cuarentena, hice el experimento de pedir un libro en línea en Gandhi y otro por Amazon, las políticas de ambas empresas decían que en un periodo no mayor a cinco días hábiles mi compra iba a estar lista y en mi casa, pero para mi sorpresa, el envío de Amazon llegó a los dos días y el de Gandhi a las dos semanas. Sobre este ejercicio puedo concluir varias cosas:


  1. Amazon, definitivamente es líder en temas de logística, pues me sorprendió entregándome el paquete antes de lo que yo pensaba, desde ahí juegan el papel de la experiencia de marca.

  2. En cuanto a la guía de rastreo de mi pedido, el portal de Amazon siempre fue superior al de Gandhi, los segundos tienen limitada apertura a actualizaciones en su portal, lo cual deja con dudas al usuario.

  3. Si bien, Amazon llegó primero, su packaging era un simple sobre de burbujas, pero el que Gandhi entregó, era una caja a manera de sobre, muy linda, personalizada y además venía con varios separadores con frases icónicas de escritores, lo cual me encantó.

Y entonces respondiendo a la pregunta sobre cómo regresar a la normalidad en nuestras organizaciones, te tengo una mala noticia. Cada caso es distinto y particular, pero sí puedes hacer ciertas modificaciones en medida de lo posible, para que todo funcione de mejor manera.

  1. Privilegia la salud de tus empleados y sus familias, da las facilidad de hacer y generar home office.

  2. Busca minimizar los puntos de contacto entre los empleados y consumidores finales.

  3. Comunica y señaliza, procura la sana distancia.

  4. Promueve el uso correcto de las barreras de protección y el uso obligatorio de cubrebocas.

  5. Infórmate y mantente pendiente de actualizaciones oficiales de instancias como la OMS o la Secretaría de Salud.

No te quedes con lo primero que leas o escuches, es importante corroborar la información una y otra vez, y recuerda que también es muy sano, darnos un respiro de los medios, de las redes y hasta de las amistades tóxicas que no utilizan el cubrebocas.


Para finalizar te doy un gran consejo. Por favor, si puedes, quédate en casa.


0 visualizaciones0 comentarios

Entradas relacionadas

Ver todo