Mirándonos desde 6000 millones de kilómetros

Escrito por Alenka Garcia


El 14 de febrero de 1990 a 6000 millones de kilómetros de distancia, una máquina cargada de nosotros, le sacaba una foto a nuestro hogar. A nuestra casa compartida. A nuestro lugar soñado. Una casa donde habita toda la gente que más quieres. Una casa que te brinda la mejor calidad de vida que puedes tener. Una casa donde habitan tus sueños. Una casa… en la que está tu casa.


A 6000 millones de kilómetros de distancia… La Voyager 1 que se preparaba para despedir nuestro sistema solar, giró y tomó una fotografía de la tierra. La fotografía más lejana que tenemos hasta el momento, de cómo se ve nuestro hogar desde el espacio. En la imagen se puede ver un haz de luz bien marcado y en la mitad… un punto. Un pequeño punto flotando en la inmensidad.


Esta foto llevó a los encargados del proyecto Voyager 1; a la humanidad en sí misma, a reflexionar acerca del cuidado de nuestra casa común. A reflexionar acerca de cómo la cuidamos como casa, como hogar, cuáles son sus amenazas externas e internas.


Desde hace siglos, cuestiones culturales, espirituales, científicas y económicas nos han separado del cuidado de nuestra casa. La casa se nos llenó de polvo, de basura; las tuberías se taparon y las paredes perdieron color. La mesa del comedor tambalea y la cocina corre peligro de derrumbe. Las aberturas oxidadas… el jardín desierto.


¿Cómo revertimos esto?


Mahatma Gandhi decía:

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

Todos los días tenemos la oportunidad de tomar una serie de decisiones que condicionan el orden de nuestra casa. Su limpieza. Su salud. Sí, su salud, porque nuestra gran casa está llena de vida y como todavía estamos descubriendo sus planos, es necesario preservarla. Preservarla, primero porque todavía no entendemos lo que es… y segundo porque es maravillosa.


Todos los días tenemos la oportunidad de decidir qué consumimos, qué descartamos, pensar qué opciones tenemos, qué opciones ofrecemos a los clientes. Somos ese conjunto de decisiones de épocas pasadas y vivimos en consecuencia de las decisiones ya tomadas.


La Voyager 1 tomó la foto de nuestra casa el día del amor y la amistad. El día en el que celebramos los vínculos humanos más importantes. Un vínculo importante, también es la conexión que tenemos con nuestro hogar. Con la tierra. ¿Por qué no celebramos eso también?